Acto Fallido

Plata sobre gelatina / Instalación / Esculturas

 Plata sobre gelatina

Plata sobre gelatina

Se recorre la Ciudad de México registrando imágenes en busca de la necesidad como migrante de construir una propia versión de la historia de la ciudad para poder articularme a ella y a su vida. A través de este proceso se crea un archivo histórico que constituye de una serie de piezas diminutas, creando una plataforma hacia el futuro. Lo que se ve son imágenes que carecen de nitidez y claridad, interrumpiendo el flujo de información que va del objeto fotografiado hasta la impresión. Es un acto contradictorio en sí mismo (tomar fotos en sistema análogo, procesarlas y reducirlas a un soporte que es utilizado para mirar a través de un microscopio) que produce un efecto atemporal, cuestionando el paso del tiempo a través del propio medio fotográfico. La idea de la fotografía como espejo de lo real se le atribuyó desde sus orígenes debido a la semejanza que existe entre la foto y su referente. En este caso, el referente se va desvaneciendo y se abre un campo hacia el imaginario cultural. Se anula la imagen fotográfica entendida como medio de representación de lo real. Jean Marie Schaeffer dice que la impresión es el origen de lo fotográfico y es el primer proceso para acumular información y fijarla en un soporte. En este proyecto se ve un poco lo que todas las imágenes tienen de igual, es decir, el código fotográfico (química, grano, impresión) se hace explícito. Aquí se desplazan otros parámetros de definición, ya que hay una serie de filtros que uno debe atravesar antes de llegar a la imagen e identificar el tema. Por un lado, la imagen se vuelve como una especie de memoria de manera poética y metafórica. El objeto utilizado tiene memoria simbólicamente y está destinado al cuerpo (para una muestra de sangre, la sangre tiene memoria). Por otro lado, la fotografía planteada como objeto débil, debilidad prevista en la correlación entre visibilidad e invisibilidad. Aquí, se construye una de-construcción de visibilidad. Se utiliza la palabra "de-construcción" intuitivamente, pretendiendo hacer una analogía con el contrario de construir, que no es destruir, si no de ir desacomodando piezas poco a poco como método de análisis.